Soy Daniela, una ecuatoriana de 28 años, estudiante de postgrado, que hace dos años decidió emprender una nueva etapa de su vida en Figueres. Desde pequeña, el canto ha sido una de mis mayores pasiones, aunque siempre lo practiqué como un hobby. Recientemente, tomé la decisión de profundizar en esta pasión y comencé a formarme con profesores particulares de canto. Mi objetivo es seguir aprendiendo y creciendo en esta fabulosa disciplina, porque creo que nunca es tarde para transformar una pasión en un arte y disfrutar del proceso de seguir descubriéndome a través de la música.